De las habitaciones de esta casa tan grande que es mi cuerpo escapan palabritas que te anuncian
como se anuncian las fiestas de los pueblos;
las fiestas de los santos de los pueblos.
La gente de mis pechos es emoción y preparativos, mezcal y mole.
Truenan los dedos como fuegos artificiales sin luces ni colores, brinca la lluvia de sonrisas,
en sonrisas.
Hay agua carne y música.
Te resbalas y preparo la fiesta del pueblo de mis besos.
preparo a los santos de mis dedos, a las telas de la iglesia...